COMIENZOS PROMETEDORES (LVI)
68. Eneida, Virgilio
Yo canto las hazañas de aquel héroe
que el Destino llevó a salir de Troya
y arribar el primero al litoral
de Italia y de Lavinia, la princesa
hija del rey Latino, tras de ser
de su patria expulsado por la fuerza
suprema de los dioses y la furia
inacabable y bárbara de Juno.
Solo después de ser zarandeado
por mar, por tierra y superar innúmeros
aprietos y batallas, implantó
sus dioses en el Lacio, fundó una urbe,
dio comienzo a la estirpe de latinos
y a los primeros reyes de Alba Longa
que darían origen luego a Roma.
Recuérdame su historia, Musa, y dime
qué espíritu ofendido o por qué, herida,
la reina de los dioses obligó
a un hombre tan piadoso a padecer
un sinfín de desgracias y fatigas.
¿Cómo pueden los dioses odiar tanto? (trad. Luis T. Bonmatí)
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