COMIENZOS PROMETEDORES (XXXII)



39. El amante, Marguerite Duras 

Un día, ya entrada en años, en el vestíbulo de un edificio público, se me acercó un hombre. Se presentó y me dijo: «La conozco desde siempre. Todo el mundo dice que de joven era usted hermosa, me he acercado para decirle que en mi opinión la considero más hermosa ahora que en su juventud, su rostro de muchacha me gustaba mucho menos que el de ahora, devastado». (trad. Ana María Moix)




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